Yanar Dag

Yanar Dag (la “Montaña de Fuego”) está en Azerbaiyán, situada a unos 20km al norte de Bakú, la capital azerí, en la península de Absheron y cerca del Mar Caspio.

Azerbaiyan_YanarDag_fuego

Azerbaiyan_YanarDag_colinaEs una colina de la que brota fuego sin cesar desde su base, haciendo honor a su nombre. Es un fuego continuo, cuyas llamas rondan el metro de altura, pudiendo llegar a los 3 metros. Esta fogata natural se genera gracias al gas (sobre todo metano) que se filtra del subsuelo por la piedra de la montaña, de tipo arenisca muy porosa.

No en vano todo Azerbaiyán es la tierra del fuego por las reservas de gas y petróleo que atesora. Muestra de ello son también los volcanes de lodo. Por otra parte, el fuego ha sido siempre importante en la región, siendo el elemento fundamental de adoración de la antigua religión de Zoroastro.

Recomendamos ir en taxi, porque el transporte público es caótico y extraño. Además casi nadie habla inglés, usar ruso es buena opción para negociar los precios.

Volcanes de barro

Volcanes de barro, Gobustán, Azerbaiyán

Cuando escuchas volcán piensas en calor y lava, pero los que nos ocupan expulsan barro y está frío. Se han descubierto más de 800 en todo el mundo, normalmente cerca de yacimientos petrolíferos, y en Azerbaiyán puedes encontrar casi 400.

Volcanes de barro, Gobustán, Azerbaiyán

Corriendo entre los volcanes de barro

Aprovechando la excursión a los petroglifos de Gobustán, visitamos los volcanes que se encuentran a unos 15 kilómetros al sur del parque. Pese a que lo ideal hubiese sido llegar hasta la ciudad de Gobustán y alquilar un taxi local; nosotros decidimos arriesgarnos con un taxista de Bakú, que finalmente no tenía ni idea de cómo llegar hasta los volcanes.

Así que casi tuvimos que obligarlo a preguntar a gente de la zona y tras cruzar un par de veces las vías del tren y seguir un camino de cabras, llegamos a nuestro destino; una formación de aspecto marciano, con unos 30 volcanes de entre uno y dos metros, y uno enorme de casi cinco metros.

Volcanes de barro, Gobustán, Azerbaiyán

Explorando el volcán más grande de la zona

Por supuesto, lo remoto tiene sus ventajas y pudimos disfrutar con total tranquilidad, ya que éramos las únicas personas en unos cuantos kilómetros a la redonda. Subimos y bajamos de los volcanes, observar los burbujeantes cráteres y tocamos el barro.

Fue una experiencia muy divertida, diferente y única. E incluso el taxista que al principio no quería llevarnos, al final fue el que más disfrutó de un paisaje inigualable junto al Mar Caspio. Así que para los atrevidos, aquí están las coordenadas en Google Maps.

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