Fábrica Schindler

Polonia_Cracovia_Schindler_puertaLa fábrica de Oskar Schindler se llamaba Deutsche Emaillewaren-Fabrik durante la Segunda Guerra Mundial y en su origen se dedicaba al menaje, pero a lo largo de la guerra fue cambiando su producción hasta dedicarse al armamento; eso sí, defectuoso por orden de su patrón.

Schindler fue un personaje muy relevante en la Polonia de aquellos días, y su vida se ve reflejada en la gran película “La Lista de Schindler” de Steven Spielberg.

Polonia_Cracovia_Schindler_muralActualmente la fábrica es un museo (Muzeum Schindlera) que aún mantiene su estructura original y el despacho del propio Schindler, pero que ha adaptado su interior a un recorrido por la historia de Cracovia antes, durante y después de la ocupación nazi. Con material original y reproducciones de aquella época nos sumerge en esa etapa tan oscura de la Historia de la Humanidad.

Está ubicada a las afueras de Cracovia, al otro lado del río Vístula y cerca del barrio judío de Kazimierz, y se puede llegar en tranvía o taxi desde el centro, o incluso andando en un paseo de 30 minutos. El precio de la entrada son unos 5€ y el horario es bastante amplio salvo los lunes (solo por la mañana), y cambia dependiendo de la época del año.

Polonia_Cracovia_Schindler_despacho

U Babci Maliny

Polonia_Cracovia_UBabciMaliny_ComedorEste restaurante, en Cracovia (Polonia), y recomendado por polacos, tiene la esencia y tradición de su cocina de antaño. Todo en su interior es sorprendente, desde la decoración al ambiente, pasando por su gastronomía. Puede parecer recargado en cuanto a ornamentos (muñecas o camas), pero forma parte de su encanto.

Polonia_Cracovia_UBabciMaliny_ZurekRespecto a los platos, propios de la comida casera polaca, podemos destacar la sopa zurek (se puede pedir dentro de un pan), los pierogi (típicos en toda Polonia), bigos (col estofada tipo chucrut) o golonka (codillo de cerdo asado); y todo en general, porque son platos ricos y contundentes. Respecto a bebida, lo habitual es acompañar la comida con cerveza en jarra grande, y terminar con un trago de Nalewka. Además el precio es muy ajustado e incluso barato para la calidad/cantidad de la comida. La clientela es local y turística.

Hay dos restaurantes U Babci Maliny en Cracovia, uno dentro de la academia, donde las mesas se pueden compartir y si la gente está animada se genera buen ambiente, en la calle Sławkowska 17, más indicado para estudiantes y grupos grandes. Y otro en la calle Szpitalna 38, más recogido, tranquilo y romántico, para ir con la pareja o en familia.

Polonia_Cracovia_UBabciMaliny_Entrada

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