Convento de Santa Catalina de Siena

Trio Viajero - Santa Catalina - Arequipa - Perú - América

El monasterio (o convento) de Santa Catalina de Siena está ubicado en el corazón de Arequipa (Perú). Es una ciudadela de unas 2 hectáreas, separada del resto de la ciudad por un muro de 4 metros que aislaba a las mujeres religiosas que lo habitaban: criollas, mestizas y curacas (incas conversas). A ellas y a sus siervas, ya que la mayoría de las monjas eran ricas herederas de las familias más importantes de Perú. Es Patrimonio de la Humanidad, junto con el centro histórico de Arequipa.

Está formado por 4 barrios coloridos, que contrastan con la “Ciudad Blanca”. Tonos intensos de ocre, azul, rojo o amarillo van decorando patios, claustros y callejuelas, con nombres de ciudades españolas. Y es que el estilo arquitectónico (basado en el sillar) es de tipo colonial español, pero realizado por indígenas, otorgando un mestizaje llamativo a la obra. Además se pueden encontrar frescos y salas completas. Y se pueden visitar muchas celdas originales de las monjas catalinas.

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Fue en el siglo XVI cuando el 5º virrey del Perú, Francisco de Toledo, concedió la licencia para el monasterio a petición popular. Y Doña María de Guzmán, una rica viuda sin descendencia, la que donó todos sus bienes para la construcción. Hasta hace unos 50 años fue privado y no admitían a monjas españolas. Ahora está abierto al público, siendo una de las principales atracciones de Arequipa (se puede visitar a partir de 30 soles). El tour nocturno es especial, porque las calles están alumbradas con velas y candiles, como en la época de su inauguración, dotando al complejo de un aura antigua de tradición y fe. Aún hay una zona donde viven las religiosas hoy en día, que se dedican principalmente a la repostería para subsistir.

Trio Viajero - Santa Catalina - Arequipa - Perú - América
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Monasterio de Santa Catalina de Siena

Orheiul Vechi

Trio Viajero - Moldavia - Orheiul Vechi

El Viejo Orhei (“Orheiul Vechi“) es un complejo arqueológico, histórico y religioso en la zona de Trebujeni (Moldavia), a unos 50 km al norte de la capital Chisinau. Está formado por un monasterio ortodoxo, una capilla, una cruz antigua y algunos otros restos arqueológicos que datan desde el Paleolítico o la Edad del Hierro hasta la Edad Media. Ha sido una zona de paso y dominación a lo largo de los siglos. Además la zona pertenece al único parque nacional de toda Moldavia.

La zona es bonita, y transmite paz. La mayoría de puntos de interés están en la cima de una colina flanqueada por el serpenteante río Raut. Además las vistas y paisajes son agradables, sin ser espectaculares. Destaca la capilla y la torre de la campana, así como una cruz tallada en la roca en uno de sus puntos más altos. Alrededor hay varias aldeas moldavas con mucho encanto, alojamientos tradicionales y restaurantes para los turistas, así como rústicos puestos con recuerdos.

Trio Viajero - Moldavia - Orheiul Vechi

Pero lo que más llama la atención en Orheiul Vechi es el monasterio ortodoxo del siglo XIII excavado en la propia colina, con una escalera para acceder a él y un balcón natural con vistas al río. Es pequeño e incluye algunos frescos, altares y cuadros, así como las celdas donde dormían los monjes en aquel momento. Se cerró durante la época soviética, y se volvió a abrir hace unos 20 años. Hoy es un destino de peregrinaje ortodoxo. Como curiosidad se pueden ver conchas antiguas integradas por todas las paredes y algunas sustituidas por monedas.

Trio Viajero - Moldavia - Orheiul Vechi
Trio Viajero - Moldavia - Orheiul Vechi

Orheiul Vechi

Belém

Monasterio de los Jerónimos de Belém

En Lisboa (Portugal) uno de los barrios más bonitos, y el más monumental, es Belém. Está a las afueras de la capital, a orillas del río Tajo en su desembocadura al Atlántico, y al oeste del famoso Puente 25 de Abril. Belém se puede recorrer en una hora, pero merece la pena dedicar más tiempo para visitar sus monumentos y disfrutar de sus dulces. Respecto a los dulces, aquí se producen los famosos “Pasteis de Belém” y su fábrica se puede visitar, degustarlos con un buen café o comprar para regalar.

Respecto a los monumentos, destacan 3 por encima de otros pequeños museos y parques. La Torre de Belém del siglo XVI, ubicada dentro del Tajo y concebida como torre defensiva rodeada de agua, se puede visitar pero es más bonita por fuera. El Monasterio de los Jerónimos, del mismo siglo, y uno de los ejemplos más brillantes del estilo gótico manuelino; en su iglesia están enterrados varios reyes, y su claustro, precioso, se puede visitar. Ambos son Patrimonio de la Humanidad. El tercero es el Padrão dos Descobrimentos, de la época de Salazar, como homenaje a los navegantes portugueses, muy sorprendente con sus 50 metros de altura.

A Belém se puede llegar muy facilmente desde el centro de Lisboa tanto en coche, como en tranvía (línea 15 desde la Baixa), como en tren (desde la estación de Cais do Sodré, en el río), o en barco con visita turística completa. Además, para los días de más calor allí hay algunos parques con bancos y sombra, haciendo muy agradable el paseo por esta parte de la Historia de Portugal.

Monumento aos Descobrimentos
Monumento aos Descobrimentos

Belém

Glendalough

Glendalough (El valle de los mil lagos)

“El valle de los dos lagos” (Glendalough en gaélico) está en las montañas de Wicklow, en la costa este de Irlanda, a solo 60 km de Dublín. Es un paraje natural formado en un valle glacial milenario. Esencia agreste, indómita y romántica de la Irlanda más tradicional e icónica. Los dos lagos son el inferior (Lower lake), donde se encuentran la mayoría de construcciones históricas; y el superior (Upper lake) donde están las más antiguas.

El valle está plagado de ruinas de monasterios, capillas, cementerios, granjas y casas. Destaca una torre de 30 metros. Fue fundado por San Kevin en el siglo VI, y ampliado en siglos posteriores. Además sufrió varios ataques vikingos, destrozos del fuego, inclemencias del tiempo y saqueos ingleses. Generando un viaje de vuelta a la Edad Media mientras se visita esta porción especial de la historia de Irlanda.

Glendalough (El valle de los mil lagos)

Se puede llegar en coche fácilmente desde Dublín, disfrutando de la ruta a lo largo del río Slaney, o bien contratando algún tour en la capital que llegan a la zona en autobús, pero con tiempo limitado y más condicionados. Merece la pena perderse por el Parque Nacional de Wicklow porque es un lugar tranquilo y espiritual, o ascender hasta la St. Kevin´s Cell, donde hay vistas de todo el valle. Además la variedad de flora y fauna es sorprendente, sobre todo en cuanto a los distintos tipos de aves que pueden avistarse, como cisnes, mirlos, patos, garzas o martines pescadores.

Glendalough (El valle de los mil lagos)
Glendalough (El valle de los mil lagos)

Glendalough

Monasterio de Rila

Bulgaria_Monasterio_de_Rila

El Monasterio de Rila es Patrimonio de la Humanidad y una de las maravillas búlgaras, por lo que a escasas dos horas de Sofía es una visita obligada en un viaje a Bulgaria.

Nosotros fuimos en coche de alquiler pero también hay un autobús que sale de la estación Ovcha Kupel en Sofía a las 10:20 y regresa a las 3 de la tarde. En el improbable caso de perderlo siempre queda la opción de dormir austeramente en una habitación del monasterio.

Enclavado en la montaña, fue fundado en el siglo X y lo más espectacular son los frescos que decoran tanto el interior como el exterior de la iglesia, siendo especialmente coloridos los del portico. Además, podemos visitar el museos del monasterio y el etnográfico, al precio de 8 levas (4€) cada uno.

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