Y, para terminar la ruta, llegamos a la pintoresca aldea de pescadores de Shieldaig, cuyas casas están orientadas al lago que tiene el mismo nombre, con una isla cerca de la cosa y agua azul oscuro cristalina. La historia del pueblo es interesante, ya que se instauró para defender Escocia de Napoleón, por si llegaba tan al norte, pero tras la batalla de Waterloo nunca sucedió. Hoy en día es famosa por sus mejillones y como lugar de aprendizaje para marineros. La isla está llena de pinos, que proporcionaron madera para mástiles de barcos y redes de pesca; hoy está protegida y y tiene poblaciones de garzas, búhos y cernícalos.